Sistema Infotainment
Disponible para vehículos hasta el año de modelo 2016: PCCM Plus le permite conectarse con más confort y libertad que nunca. Además, refuerza un vínculo que va más allá de la tecnología: el que hay entre usted y su Porsche.
Y es que el 356 no es un modelo corriente. Se trata del primer vehículo de serie que ostentó el apellido Porsche. Se construyó entre 1948 y 1965 y llevaba muchos componentes de Volkswagen. En la actualidad, el 356 continúa vivo como un icono. Y como un clásico sobre el asfalto. La diversión al volante se ha mantenido constante.
Pero, desde los años cincuenta, las exigencias han crecido. Esto se aplica especialmente a los componentes relevantes para la seguridad, como el sistema de frenos. Por este motivo, este debe someterse a un mantenimiento regular y deben reemplazarse las piezas desgastadas. Pero con el paso de los años, los recambios originales se han agotado.
Con una nueva edición del tambor de freno, Porsche Classic logra una solución en ambos ejes del Porsche 356 A, totalmente igual al equipamiento original de los años cincuenta. Y es que, los propietarios de este modelo, en lugar de un recambio directo, hasta ahora solo tenían dos posibilidades: por una parte, podían recurrir al tambor de freno del 356 B, lo que, no obstante, estaba asociado a un tiempo y unos costes económicos elevados. Además, no se conservaba la estética original. Por otra, podían reparar el tambor de freno antiguo. A largo plazo, ninguna de estas soluciones de compromiso bastaba para un 356 A. Ahora, gracias a la nueva edición, los propietarios de 356 A vuelven a tener la solución idónea. Por supuesto, ha sido fabricada según los planos originales y se ha dotado de la estética original. Y, al igual que el tambor de freno original del 356 A, la nueva edición también es «Made in Austria».
La costosa producción del tambor de freno Porsche Classic a partir de una pieza en bruto forjada marca la diferencia decisiva con respecto a otras piezas de repuesto del mercado. ¿Qué obtiene usted de todo esto? Los estándares de calidad de Porsche. Tras su producción, el tambor de freno ha superado con éxito todos los procedimientos de ensayo internos.
En última instancia, se trata de su seguridad. Y de un resultado convincente: combinar la diversión al volante del pasado con la seguridad de freno actual. Tal y como le corresponde a un icono de Porsche.
Mucho esfuerzo. Pero una inversión en seguridad que vale la pena. Pues un tambor de freno desgastado o dañado puede provocar averías. Unos frenos de accionamiento irregular con sacudidas y que tiendan a bloquearse constituyen una señal de advertencia, al igual que un recorrido del pedal demasiado largo. A más tardar si experimenta alguna de estas señales deberá realizarse una comprobación del tambor de freno por parte de su Porsche Classic Partner o Centro Porsche Oficial.