Porsche Mission X in Rocket Metallic parked in front of wave-like architecture. Vehicle concept from the side, in profile view.
Mission X. The Call of Tomorrow.

Una mirada visionaria al futuro de los E-Hypercars.

Porsche Mission X in Rocket Metallic. Front view.
Porsche Mission X in Rocket Metallic from the side, in profile view.
Porsche Mission X in Rocket Metallic parked in front of wave-like architecture. Rear and side view.

Porsche sin concesiones.

Muchos Porsche hacen historia. El Mission X forja el futuro: la espectacular reinterpretación de un Hypercar de bajo peso con puertas Le Mans y un motor eléctrico de alto rendimiento ofrece una innovadora visión del mañana. Al igual que los iconos de los vehículos deportivos 959, Carrera GT y 918 Spyder, el Mission X supone un impulso nuevo y decisivo para el desarrollo de futuros prototipos de vehículos, a la vez que reinterpreta los elementos típicos de Porsche. El ADN del automovilismo de competición es inconfundible, la exigencia de máxima potencia eléctrica permanece: el Mission X es nuestra visión del vehículo con homologación de calle más rápido en el circuito de Nürburgring-Nordschleife. De ello se encargan una relación potencia-peso de 1:1, el motor eléctrico de alto rendimiento y los valores extremos de carga aerodinámica.

Porsche Mission X in Rocket Metallic parked in front of wave-like architecture. View of front and side from above.
Porsche Mission X in Rocket Metallic parked in front of wavy architecture. Close up of the rear end with futuristic taillights.
Porsche Mission X in Rocket Metallic parked in front of wavy architecture. Front and side view with focus on the headlights.
Porsche Mission X interior: view into the cockpit.

Cúpula de vidrio de arquitectura ligera con exoesqueleto.

Apariencia similar a la cabina de una aeronave: una cúpula de vidrio de arquitectura ligera con un exoesqueleto de carbono que envuelve a los dos ocupantes. Otra característica especial es la luna Daytona: en los vehículos de competición históricos proporcionaba una mejor visibilidad en las curvas cerradas y le da al Mission X una sensación de espacio aún más abierta.

Systematic lightweight structure.

Top-class lightweight design: inspired by architectural support structures, there isn’t a single superfluous gram of weight in the Mission X.

Iconic light signature.

Following in the path of earlier motorsport vehicles: the distinctive four-point light signature of the main headlights has been reinterpreted and vertically arranged.

Driving Experience of the future.

The driving experience of tomorrow: the interior has been focused on the driver down to the finest detail – from the individually adapted seat shells to the driver-focused curved display and the colour concept.

The Call of Tomorrow.

La visión de diseño del mañana.

Carrocería plana, forma escultural, diseño cerrado: el diseño exterior del Mission X es a la vez innovador y típico de la marca. Desde la firma luminosa hasta las puertas de Le Mans y el alerón adaptativo integrado.

Porsche Mission X in Rocket Metallic parked in front of wave-like architecture. Front and side views.
Porsche Mission X in Rocket Metallic. Detailed view of the vertical four-point headlamps.
Porsche Mission X in Rocket Metallic. View of the front from above with focus on the headlamps.
Porsche Mission X in Rocket Metallic with opened Le Mans doors parked in front of wave-like architecture. Side view.
Porsche Mission X in Rocket Metallic. View from above of the rear end with the focus on the adaptive extendable wing.

El carbono y la pintura combinados a la perfección.

«Rocketmetallic»: ese es el color exterior que cambia de Marrón a un tono más oscuro dependiendo del ángulo de visión. A juego: superficies de carbono esmaltadas con láser en color Rocketmetallic (mate satinado), que garantizan una transición homogénea del exterior al interior y enfatizan el diseño futurista y deportivo.

Firma luminosa vertical de 4 puntos.

Arrojan luz al mañana: los faros verticales de 4 puntos están conectados directamente a la arquitectura ligera. La franja de pilotos transparente en la parte trasera no está integrada en la carrocería, sino que está dispuesta de manera flotante, unida a una estructura de soporte de color Bronce y Oro.

Carga pulsátil.

Cargando el futuro: además de las luces delanteras, la iluminación de la carrocería también parpadea durante la carga, así como la «E» del anagrama Porsche en la parte trasera. En el interior, las franjas de luces LED en las carcasas de los asientos y el botón Start/Stop parpadean de forma sincronizada, todo en color Blanco. Una imagen fascinante que no dura mucho: gracias a la innovadora batería de alto voltaje, el Mission X cuenta con una potencia de carga nunca vista en un vehículo eléctrico hasta la fecha.

Puertas Le Mans.

Intensidad propia de las carreras: las puertas de Le Mans, que se abren hacia arriba en la parte delantera, están unidas al pilar A y al techo, y garantizan una entrada sencilla. Un concepto de puerta que ya se utilizó en el Porsche 917, un clásico del automovilismo. Las puertas de Le Mans del Mission X también cuentan con un extra integrado: ventanillas laterales que se pueden abrir.

Alerón adaptativo

Máxima carga aerodinámica para un impulso emocionante: el alerón extensible adaptativo y adyacente a la estructura portante de las luces traseras crea la carga aerodinámica perfecta. Junto con los bajos adaptativo y la conducción específica del aire, el Mission X genera valores extremos de carga aerodinámica.
Porsche Mission X in Rocket Metallic. View from above of the vehicle concept with open Le Mans doors.

La atención se centra en lo esencial: usted.

Asientos personalizados, pantallas orientadas al conductor, sistemas de control de chasis adaptativos individualmente: en el habitáculo del Mission X la atención se centra constantemente en el conductor. Si lo desea, la experiencia de conducción también se puede compartir con el mundo con solo tocar un botón.
Porsche Mission X interior: view of the seats in the cockpit. Driver seat in Kalahari Grey and passenger seat in Andalusian Brown.
Porsche Mission X interior: view of the seats in the cockpit. Driver seat in Kalahari Grey and passenger seat in Andalusian Brown.
Porsche Mission X interior: detailed view of the centre screen and curved display.
Porsche Mission X interior: detailed view of the open-top steering wheel with mode switches and handles in leather.
Porsche Mission X interior: detailed view of the multi-purpose controller with record button.
Porsche Mission X interior: detailed view of the clock module for the passenger seat with analogue stopwatch.

Asiento perfecto.

Adaptados al conductor mediante escaneo e instalados de forma permanente en el monocasco: los asientos cuentan con estructuras de CFRP con tapicería individual, cinturón de 6 puntos y franja de luces LED integrada. Además, el asiento del conductor, que es de color Kalahari, destaca claramente frente al asiento del acompañante, que está pintado en el color de contraste Marrón Andaluz. Una asimetría que busca poner el foco específicamente en el conductor.

Potencia a medida.

Ergonomía perfecta para tiempos de vuelta rápidos: las almohadillas de cuero para los asientos del Mission X se adaptan perfectamente al conductor. Si lo desea, la almohadilla superior se puede quitar cuando se conduce con casco. Los pedales también son ajustables. Una escala en el espacio para los pies garantiza una interacción óptimamente coordinada.

Pantallas orientadas al conductor.

Enfoque claro: la pantalla central, la pantalla curva y los retrovisores exteriores digitales están orientados hacia el conductor. Además, todos los controles esenciales están en el eje del conductor. Otro detalle del Mission X: una vista en modo de circuito que muestra todos los datos de rendimiento importantes de forma clara.

Configuración óptima.

Condiciones perfectas para sus condiciones: el volante, abierto en la parte superior e inspirado en el automovilismo de competición, cuenta con empuñaduras de cuero y cuatro interruptores adicionales de modo que permiten ajustar individualmente los sistemas de control del chasis. Tecnología más que notable: debido a la arquitectura ligera y coherente, el Mission X tiene una columna de dirección visible que permite ver los componentes técnicos.

Emociones compartidas.

Basta con pulsar un botón en el controlador multiusos: seis cámaras hacen que la experiencia del circuito también sea accesible para los demás. Tres cámaras exteriores y tres interiores graban el circuito, el conductor y el acompañante. Luego se genera automáticamente un vídeo de momentos destacados, que se puede compartir directamente en las redes sociales.

Reloj de Porsche Design.

En el Mission X, a pesar de centrarse todo en el conductor, también hay elementos interesantes en el lado del acompañante: hay un sistema de bayoneta incrustado en el cuadro de instrumentos, al que se puede conectar el módulo del reloj de Porsche Design. El reloj combina la información del vehículo y el circuito que se muestra de forma digital con un cronómetro analógico. De esta forma, el acompañante nunca pierde de vista la información más importante.
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