En junio de 2006 salió al mercado el 911 Turbo de la generación 997. Gracias a sus dos turbocompresores, ofrecía inicialmente una potencia de 480 CV (353 kW). Este motor fue el primero de gasolina de fabricación en serie en montar dos turbocompresores con turbinas de geometría variable (VTG), que se desarrollaron en cooperación con BorgWarner. Las aletas canalizadoras del lado de admisión en el turbocompresor se pueden ajustar dinámicamente.
A partir de 2007, se sumó el Turbo Cabriolet con una capota de lona de tres capas, que se abre o cierra en solo 20 segundos.
Después del lavado de cara del año modelo 2010, el Turbo, con un motor de nuevo desarrollo, generaba 500 CV (368 kW). El 911 Turbo S del mismo año de modelo alcanzaba los 530 CV (390 kW) y contaba con la caja de cambios automática PDK de serie.