A partir del año modelo 2001, el periodo sin turbo de Porsche terminó y se introdujo el 911 Turbo Coupé.
El motor biturbo de 3.6 litros alcanzaba 420 CV de potencia. El Turbo estaba equipado de serie con tracción total y caja de cambios manual de 6 velocidades.
En 2004 se volvió a fabricar, por primera vez desde 1989, un 911 Turbo Cabrio de serie. La carrocería ensanchada, la tecnología y el equipamiento se basaron en el 911 Turbo.
En 2005, se amplió la gama de modelos con el 911 Turbo S, que estaba disponible como Coupé y Cabriolet. Con 450 CV, el Turbo S contaba con 30 CV más que el 911 Turbo normal.