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El diseño exterior

Boxster
Porsche - El diseño exterior

El diseño exterior

Hemos redefinido las prestaciones del Boxster. Hemos definido el aspecto del roadster del futuro. Y de este modo, típico de la ingeniería Porsche, hemos creado un símbolo de la independencia. Como lo eran sus grandes predecesores. Uno de ellos: el 550 Spyder. Un Porsche que sigue siendo exponente de la sensación de ser realmente libre. Y de avanzar.

La línea vertical de los faros evoca el legado de competición de Porsche de los años sesenta y setenta. El Boxster incorpora estos genes, que le llevan a una nueva y futurista dimensión. Las tomas de aire sobredimensionadas de llamativa forma proporcionan al frontal una expresión enérgica.

La línea lateral deja clara, sobre todo, una cosa: un afán indómito de progresión. La larga batalla y la luna del parabrisas estirada hacia delante subrayan la cuneiforme silueta. Este efecto se ve reforzado con la capota cerrada, que discurre muy plana. Un estilo definido para un roadster clásico: grandes ruedas de hasta 20 pulgadas. En combinación con su mayor ancho de vía, surge así una estampa atlética completamente nueva.

Las pronunciadas aletas resaltan las ruedas y, junto con las tomas de aire laterales, el concepto de motor central, lo que despierta intencionadas evocaciones del 718 RS 60 Spyder, un deportivo ligero de motor central que obtuvo grandes éxitos tanto en las carreras de larga distancia como en los campeonatos de montaña.

Los bordes precisos, que discurren hacia la zaga trazando una elegante línea sobre las aletas, hacen único al Boxster incluso entre los propios modelos Porsche: aunque es tan llamativo como éstos, su silueta es tan recortada como ninguna otra hasta entonces.

El diseño específico de las puertas evoca el pasado más reciente de Porsche y tiene, típicamente Porsche, una función muy clara: la penetración dinámica mejora la corriente de las tomas de aire laterales.

Por arriba discurre siguiendo un pronunciado borde longitudinal y por abajo, un enérgico faldón. Los retrovisores exteriores están asentados en las puertas. Ofrecen así una excelente aerodinámica y se reduce el ruido producido por el viento.

Una característica estética destacable en la trasera: el alerón. Se despliega automáticamente a 120 km/h y reduce así el empuje ascensional. Aerodinámica con estética: replegado, su borde de ataque destaca por su franja de pilotos traseros en tecnología de diodos luminosos. Los delgados intermitentes prosiguen la forma de las aletas traseras. Las luces traseras conforman un llamativo escorzo alrededor de la luz de freno central y describe el contorno de la unidad de alumbrado.

La luz de marcha atrás y los pilotos antiniebla están dispuestos de modo muy efectista en el centro, debajo de las aletas traseras. Estaba claro que no existían precedentes en la historia de un concepto de alumbrado semejante. Por eso recurrimos al actual lenguaje formal de Porsche. El difusor, con la salida de escape de acero inoxidable integrada en el centro (de doble tramo en el Boxster S), pone el broche de oro al enérgico diseño de la parte trasera.

Recapitulemos: el Boxster evoca un pasado esplendoroso. Al mismo tiempo, en sus entrañas lleva la suma de nuestras ideas para el futuro. Así, interpreta el concepto roadster de forma completamente nueva, con la vista claramente puesta hacia delante. Con cada músculo perfectamente definido y entrenado. Esperando únicamente conmover por fin a su conductor.