El deportivo entre los roadsters. Descapotado, biplaza y extremadamente ágil. Un abierto reconocimiento a la diversión al volante.
El Cayman representa el concepto de vehículo deportivo como no consigue ningún otro coche de su clase. Respuesta inmediata. Puro instinto Porsche.
Identidad Porsche. Precisado en forma y función. Ni un gramo de grasa, pura fuerza. Dinámica en su justo punto.
La idea no era una berlina. Tampoco un cuatro plazas. Ni un cuatro por cuatro.
La idea era Porsche. Tecnología de un deportivo para cuatro.
Pensar diferente. Tomar caminos distintos. Espoleándose siempre a sí mismo. Y conciliar contradicciones en un mismo y deportivo denominador. Eso es lo que encarna por excelencia el Cayenne.