Porsche

Historia de la recogida en fábrica

Desde 1954, a petición del cliente se venía realizando la recogida de vehículos nuevos en la fábrica original de Porsche ubicada en Stuttgart. La tasa media de recogida en fábrica entre los clientes alemanes oscilaba en los años sesenta entre el 70% y el 80%, con una media de 35 entregas de vehículos mensuales. Hoy en día, por el contrario, se entregan un gran número de vehículo en todo el mundo. De este modo, aumenta la cifra de visitantes internacionales que acuden a recoger su automóvil nuevo procedentes de los EE.UU. y Gran Bretaña, pero también crece constantemente el número de clientes que lo hacen desde España, Francia o Suecia, por ejemplo.

En 1950 Porsche comenzó a construir automóviles deportivos en Stuttgart. En concreto, en dos barracones ubicados en Schwieberdinger Str. 147. La producción de carrocerías y el montaje de los vehículos se efectuaban en las instalaciones de la compañía, ubicadas al otro lado de la calle. Ya en 1953 se edificó una nueva construcción para los motores Porsche y el montaje de los vehículos. Inmediatamente tras el lanzamiento del 911, Porsche se hizo cargo en 1964 de la plantas de producción de Reutter, que incluían también la fabricación de carrocerías.

La terminación de la nave de montaje de tres plantas en el año 1969 constituyó otro paso adelante. Ello permitió ampliar las capacidades y aumentar la producción. En 1982 se añadió un almacén de estantes elevados completamente automatizado. Con la terminación del taller de pintura junto a la nave de montaje en la primavera de 1986 y de la planta de construcción de carrocerías en agosto de 1988, se ha conformado la estructura actual de los edificios. En la actualidad, en la planta de Zuffenhausen se producen los modelos 911 y todos los motores Porsche. Lo singular de todo esto es que los vehículos de serie se fabrican junto con las versiones de competición en la misma calle, algo único en todo el sector de la industria automovilística.

Una mirada que no debería perderse en su recogida en fábrica, como tampoco el resto del pequeño mundo del automóvil deportivo que respira en pleno centro de Stuttgart-Zuffenhausen.

"Made in Zuffenhausen", algo experimentable de forma real y emocional.