Nuestra producción es considerada internacionalmente por muchos expertos un ejemplo modélico de eficiencia. La razón de ello: a comienzos de los años noventa, cuando la compañía atravesaba una de sus peores rachas, implantamos procesos austeros según el modelo japonés, adaptamos los métodos y desde entonces los hemos ido optimizando con gran éxito en nuestros talleres. Dicho llanamente, se trata de concentrarse de forma coherente en los procesos de valor añadido. Y de eliminar despilfarros, es decir, tiempos muertos, superficies de almacén inútiles o materiales superfluos, por ejemplo.
Porsche no despilfarra nada, tampoco el agua, la energía ni las materias primas que precisamos para la construcción de nuestros automóviles. Esto se corresponde con nuestros esfuerzos dirigidos a la preservación del medio ambiente. Precisamente en Zuffenhausen, una sede con una alta responsabilidad social. Lindamos con una zona residencial de lo que se desprende automáticamente la importancia que tienen las medidas y objetivos concretos:
- Reducción de la cantidad de residuos
- Optimización del tratamiento de las aguas residuales
- Reducción de las emisiones de CO2 en todos los ámbitos de la producción
- Reducción de las sustancias nocivas para el agua
- Cumplimiento de las directivas sobre protección del medio ambiente
- Fomento de las medidas internas y externas de comunicación en relación con el tema del medio ambiente
Consumo de electricidad y agua por coche en ZuffenhausenEn la fabricación de motores, por ejemplo, todas las virutas metálicas se comprimen en briquetas y son completamente recicladas. Los primeros ensayos importantes de los motores se realizan en frío, es decir, sin consumo de gasolina. En la fabricación de carrocerías se tiende cada vez más a la utilización de tecnologías adhesivas, lo que incrementa adicionalmente la rigidez del vehículo y reduce las emisiones de gases de soldadura. En los talleres de pintura se utilizan esmaltes al agua, con lo que se reduce considerablemente la utilización de disolventes. Nuestros automóviles están absolutamente libres de amianto y carecen de componentes en cuya fabricación se utilicen CFCs.