Deje atrás lo cotidiano. Desde el primer segundo y durante uno o dos días. En una de las rutas más bonitas de Alemania y más allá de sus fronteras.
Muchos ven en la Selva Negra un parque natural. Nosotros vemos el placer en toda su pureza. Sobre todo los parajes llenos de curvas hacen que merezca la pena el viaje.