¿Cómo se traslada a la carretera un potencia motriz tan elevada como la del 911 Turbo? Tan sencillo como suena: mediante arquitectura ligera, básicamente. Porque sólo una coherente arquitectura ligera del chasis permite mantener especialmente baja la tara, así como el peso de la masa no suspendida. Y proporcionar así una extraordinaria dinámica de conducción.