Uno de los rasgos de carácter más marcados de un Porsche: arquitectura ligera en beneficio de las prestaciones. Y del medio ambiente. Esta combinación es el fundamento para unos reducidos valores de consumo en combinación con unas extraordinarias prestaciones. Las medidas adoptadas consisten, por ejemplo, en la utilización de una elevada proporción de aleaciones de aluminio, plásticos y planchas de acero de alta resistencia.
Lo que esto significa en la práctica lo demuestra, por ejemplo, el 911 Turbo. Con una tara de tan sólo 1.585 kilogramos (cambio manual), es un auténtico peso ligero en su categoría. Y eso que el vehículo está equipado de serie con tracción total. Además, forman parte del equipamiento de serie un gran número de opciones que exceden notablemente las de los modelos predecesores y, sin embargo, se ha logrado reducir el peso del vehículo.
| 17,3 l | 17,0 l | |
| 8,3 l | 8,1 l | |
| 11,6 l 0 | 11,4 l | |
| 272 g | 268 g |
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