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      <p>Políticos, científicos, empresarios. Hoy en día todos hablan de aumentar el rendimiento preservando mejor los recursos y obteniendo una mayor rentabilidad. Pero cada uno define el rendimiento a su modo. Eso sí, todos quieren incrementarlo. </p>
      <p>¿Cómo se consigue esto? Simplemente avanzando un paso más. Pero esa es también su aspiración. Nosotros solo podemos estar de acuerdo. </p>
      <p>Por eso nuestros ingenieros siempre tienen más de un objetivo en mente. Así, en el nuevo Cayenne S Diesel no se trataba solo de potencia. Sino también de eficiencia. Dos principios que en Porsche están indisolublemente unidos desde 1948. ¿Otro principio? Emociones superlativas: las suyas. </p>
      <p>¿Cómo se hace esto? Acaso con 281 kW (382 CV) y 850 Nm de par motor. O expresado en pocas palabras: con el nuevo motor turbodiésel de 8 cilindros en V y 4,2 litros. Al objeto de acomodarse a su superior potencia, el Cayenne S Diesel cuenta además con el sistema de frenos del Cayenne S, el cambio Tiptronic S de ocho velocidades y la tracción total activa Porsche Traction Management (PTM). Unos datos contundentes que lo convierten en el automóvil deportivo de los vehículos de gasóleo. Y de los SUV (vehículos utilitarios deportivos). </p>
      <p>Y aún así el Cayenne S Diesel encarna todo aquello de lo que es exponente desde siempre la sigla «S» en Porsche: mayores prestaciones y unas elevadas reservas de potencia. En materia de propulsión. En el equipamiento y en el diseño. </p>
      <p>Y en cuanto a sus exigencias. De nuevo hemos vuelto a meditar sobre una idea ya acreditada. El resultado, un diésel, un deportivo, un Porsche. Uno que combina a la perfección prestaciones y eficiencia.</p>
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